Hombre haciendo rehabilitación después de una operación de rodilla.

Consejos para la recuperación

Cuidados después de una operación de rodilla: consejos para una recuperación efectiva

En este artículo, te explicamos los pasos clave para favorecer una recuperación óptima, abordando desde la movilidad inicial hasta el fortalecimiento muscular y el control del dolor.

La operación de rodilla es un procedimiento común para tratar lesiones, desgaste articular o condiciones como la artritis. Sin embargo, el éxito de la cirugía no solo depende de la intervención quirúrgica, sino también de cómo se gestionan los cuidados posteriores.

Tipos de operaciones de rodilla

Las operaciones de rodilla pueden variar según la lesión o el desgaste de la articulación; entre las más comunes se encuentran las siguientes intervenciones:

  • Artroscopia de rodilla
    Procedimiento mínimamente invasivo para reparar meniscos, cartílago o ligamentos.

  • Reemplazo total de rodilla (prótesis de rodilla)
    Indicado para pacientes con artritis avanzada o daño severo.

  • Reparación de ligamentos (LCA, LCP)
    Enfocada en restaurar la estabilidad de la articulación.

  • Osteotomía de rodilla
    Se utiliza para redistribuir el peso y aliviar la presión en la articulación.

El tipo de intervención influirá en el tiempo de inmovilización, la intensidad de los ejercicios y los cuidados específicos que conviene seguir.

Hombre aplicando frío sobre su rodilla para controlar el dolor que le produce la operación de rodilla.

Control del dolor y la inflamación tras una operación de rodilla

Después de una operación de rodilla, es común experimentar molestias. El dolor puede controlarse con medicación recetada por el médico y métodos de frío local. Además, observar signos de alerta, como enrojecimiento, fiebre o aumento repentino del dolor, es crucial para descartar complicaciones.

Una dificultad frecuente es que el pie se hinche después de una operación de rodilla, lo que puede deberse a retención de líquidos o inflamación local. Elevar la pierna y aplicar compresas frías ayuda a reducir la hinchazón. También es recomendable usar medias de compresión según las indicaciones médicas.

Movilidad y actividades cotidianas después de una operación de rodilla

Recuperar la autonomía en actividades diarias es un paso clave. Subir escaleras puede resultar desafiante al principio. Para hacerlo de forma más segura, una opción que puede funcionar sería:

  • Apoyar primero la pierna sana al subir y la operada al bajar.
  • Usar barandillas para mantener el equilibrio.
  • Evitar movimientos bruscos que puedan comprometer la articulación.

De esta manera, se minimiza el riesgo de caídas y se fomenta una recuperación progresiva.

Ejercicios de rehabilitación tras una operación de rodilla

Los ejercicios de rehabilitación para una rodilla operada son fundamentales para recuperar la movilidad y la fuerza muscular.

  • Fase inicial: se recomienda realizar movimientos suaves de flexión y extensión de la rodilla bajo supervisión médica para evitar rigidez y mantener la articulación activa.
  • Fase de fortalecimiento: a medida que mejora la recuperación, se incorporan ejercicios activos como:
    • Elevaciones de pierna recta: fortalece el cuádriceps sin sobrecargar la articulación.
    • Flexión y extensión controlada: mantiene la movilidad y previene rigidez.
    • Bicicleta estática o caminadora: aumenta la resistencia cardiovascular y mejora la función articular.
  • Retorno gradual a la actividad: iniciar con caminatas cortas y, progresivamente, actividades de bajo impacto como natación o bicicleta estática, siempre siguiendo las indicaciones del fisioterapeuta y evitando movimientos bruscos.
Imagen del packaging y del producto Rodillera deportiva con rótula abierta de Actimove, que puede ser útil después de una operación de rodilla.

Uso de ortesis y soportes para la rodilla

Los productos de soporte, como las rodilleras y las cintas de rótula, suelen ser recomendables y, en algunos casos, se consideran elementos indispensables en la rehabilitación. Por ejemplo:

  • Rodillera deportiva con rótula abierta: proporciona estabilidad lateral y protección a la articulación, permitiendo una movilidad controlada durante actividades físicas moderadas. Es ideal para quienes comienzan los ejercicios de rehabilitación tras una operación de rodilla
  • Cinta para rótula ajustable: ayuda a estabilizar la rótula, alivia la presión y mejora la alineación. Resulta especialmente útil en casos de dolor localizado o condromalacia rotuliana.

El uso adecuado de estas ortesis contribuye a reducir molestias y aumenta la confianza al caminar o realizar ejercicios que favorezcan la recuperación de la movilidad.

Señales de progreso en la recuperación después de una operación de rodilla

Durante la recuperación de una cirugía se deben observar indicadores positivos como:

  • Reducción del dolor y la inflamación.
  • Mayor rango de movimiento de la articulación.
  • Capacidad de realizar ejercicios de rehabilitación sin molestias significativas.
  • Mejor equilibrio y fuerza muscular en la pierna operada.

Registrar avances ayuda a ajustar la intensidad de los ejercicios y a mantener la motivación en el proceso de rehabilitación. 

Persona que lleva la cinta para rótula ajustable de Actimove, la cual puede ayudar en la rehabilitación tras una operación de rodilla.

Consejos adicionales para una recuperación efectiva tras la operación de rodilla

A fin de cuentas, es importante, durante el proceso de recuperación tras una cirugía, seguir ciertas pautas básicas:

  • Seguir el plan de fisioterapia: cada ejercicio y rutina está ideada por un profesional para ayudarte a restaurar la movilidad y la fuerza.
  • Utilizar soportes ortopédicos según indicación: rodilleras y cintas de rótula proporcionan estabilidad y reducen el riesgo de lesiones o sobrecarga durante la recuperación.
  • Descansar adecuadamente: dormir las horas necesarias y mantener la pierna operada ligeramente elevada ayuda a reducir la inflamación y favorece la cicatrización.
  • Controlar la inflamación: aplicar frío local varias veces al día y seguir las indicaciones médicas ayuda a reducir hinchazón, dolor y riesgo de complicaciones como coágulos o infección.
  • Mantener hábitos saludables: una alimentación equilibrada, la hidratación y evitar hábitos nocivos aceleran la recuperación.

Una recuperación efectiva tras una operación de rodilla requiere paciencia, disciplina y seguimiento profesional. Incorporar ejercicios adecuados, utilizar soportes ortopédicos que brinden soporte durante la recuperación y prestar atención a cualquier señal de dolor o retroceso para comunicarla al médico o fisioterapeuta, son pasos esenciales para retomar tu vida con mayor seguridad y movilidad plena.

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